lunes, 14 de enero de 2008

Los vecinos

"...y la casa se llenaba de bramidos que parecían escapados del infierno."


Robert Louis Stevenson




Luego de la guerra nos mudamos a un edificio en ruinas, como tantos otros de la zona, y ocupamos un departamento en el primer piso, creyendo los demás también vacíos. El pasillo, sin ventanas, estaba siempre en penumbras. Una pequeña lámpara rota colgaba, inútil, en algún lado, como el silencioso cuerpo de un ahorcado. Y en el extremo más oscuro y alejado, en la puerta del departamento siete, descubrimos con alegría que no estábamos solos.


A veces, en nuestras entradas o salidas, una sombra tras aquella puerta nos observaba por la mirilla, mientras se oía un diálogo muy suave y nervioso, como un rezo. En muchas ocasiones escuchábamos el sonido inexacto y metálico del pasador, en horas absurdas, como una obsesión. Cierta noche alguien cruzó muy rápido el pasillo, nos apuramos a salir y vimos una figura vieja y pequeña que sostenía un candil en la mano y cerraba la puerta tras de sí. Gritamos algo, un saludo, pero su obvia intención era evitarnos. En más de uan ocasión procuramos un acercamiento, golpeamos a su puerta, intentamos esperar a que saliese para abordarla en su camino, pero fue todo muy difícil, la vieja no salía de su casa. Una vez vino un sacerdote muy anciano, tal vez un pariente, que se puso muy nervioso cuando nos cruzó en el pasillo. Estuvo un momento en el departamento siete, y pronto se fue rápido y sin mirar a los costados.


Al tiempo el mismo sacerdote halló a la mujer muerta en su cama, abrazada a un rosario. Vimos su cuerpecito pequeño, cuando se la llevaban, envuelto en una frazada, como quien protege un objeto frágil.


No nos extrañó ver dias después a varios hombres recorrer el edificio. Hablaban de demoler todo, de un pasado glorioso, de la guerra. Hablaron de la última inquilina, que se había negado a dejar la casa, y de su final solitario, en medio de las ruinas. Y volvieron a hablar de la guerra.


Los hombres que conversaban se fueron. Y nosotros decidimos mudarnos, quién sabe a dónde.

No hay comentarios: